18 de julio de 2023 El oro y la libertad al cuadrado

El oro y la Libertad al cuadrado.

Esta semana me ha ocurrido que los diseños de varias monedas de oro me han evocado el concepto de libertad. Esto me ha llevado a reflexionar sobre cómo el oro también nos da más libertad. Esta conexión entre la libertad y el oro me ha planteado una pregunta intrigante: ¿Acaso los creadores de estas monedas buscaron inspirarnos con los ideales de la Libertad y, al mismo tiempo, recordarnos que el oro nos otorga mayores niveles de libertad? Libertad x Libertad. Libertad al cuadrado.

Lady Liberty, la diosa Libertas.

Seguimos construyendo poco a poco nuestra tienda online, añadiendo nuevas categorías, nuevos productos y sus correspondientes descripciones. En estos tiempos que corren, podríamos optar por usar una IA para generar los textos rápidamente, pero nos resistimos a ello. Aunque los resultados van bien para el posicionamiento online, los textos resultan enlatados, como desprovistos de alma. Por eso, al final, investigamos y redactamos nosotros mismos, aunque también recurrimos a la IA para mejorar la legibilidad (¡como en este artículo!)

Pues bien, el otro día estaba redactando la descripción de la categoría de monedas de oro American Eagle. En su reverso, las monedas de oro American Eagle muestran un águila calva, un símbolo de los Estados Unidos que también le da nombre a estas monedas. Sin embargo, más interesante me resulta el anverso, que presenta una representación de “Lady Liberty”, la diosa Libertas. Al investigar, descubrí que este diseño se basó en la moneda de oro “double Eagle” que estuvo en circulación entre 1907 y 1933, y que esto no obedece a un simple capricho.

Anverso de las monedas de oro American Eagle de Estados Unidos.

La Ley de la Moneda de Estados Unidos de 1792, que regulaba la creación de un sistema monetario con dólares de plata como unidad de cuenta e “Eagles” de oro (equivalentes a 10 dólares), mandaba en su articulo 10 que el anverso las monedas estadounidenses debía presentar una representación emblemática de la Libertad, así como la palabra “Liberty”. Esto contrastaba con las monedas europeas de la época (¡y muchas de las actuales!), que en su lugar mostraban la efigie del monarca reinante. Esto sería como manifestar en las monedas que la Libertad reemplaza a los monarcas o, en otras palabras, que en los Estados Unidos reinaba la Libertad.

Curiosamente, pocos días después me topé con un tweet de James Turk que citaba otro artículo de la ley de la moneda, el artículo 19, que declaraba la devaluación de la moneda como un delito castigado con la muerte. Ya ven que los padres fundadores no se andaban con chiquitas. Comprendían bien que la devaluación de la moneda produce inflación, y que esta es un impuesto oculto que nos resta libertad.

Posteriormente en los Estados Unidos se derogaría el artículo 10 de la ley de la moneda y comenzarían a representar personas en los diseños de sus monedas (el primer ejemplo serían los centavos de Lincoln). Esto, a mi entender, supuso que los ideales la libertad en las monedas empezaban a diluirse.

Por eso es significativo que se decidiera incluir de nuevo la figura de la Libertad en las primeras monedas de oro de inversión que la Casa de la Moneda de los Estados Unidos empezó a acuñar en 1986. Esto tienen mayor relevancia cuando consideramos que entre 1933 y 1974 la tenencia de oro monetario estuvo prohibida a los ciudadanos estadounidense (véase la orden ejecutiva 6102 de Franklin D. Roosevelt). En tal contexto, acuñar monedas de oro que nuevamente hablan de libertad parece ser una suerte de justicia poética.

Por otro lado, también me llamó la atención que la ley que autorizó su emision, la ley de monedas de oro de inversión de 1985, estableciera que el oro y plata para su acuñación debían provenir de minas situadas en los Estados Unidos. Imagino que se buscaba fomentar la minería local, reducir la dependencia económica del exterior o tener mayores garantías de pureza. Sobre esto, en un podcast reciente de Lunaticoin con David Serrano Ordozgoiti acerca del declive monetario de Roma, hablan de que Roma creció durante mucho tiempo a expensas de la riqueza que obtenía de los territorios que conquistaba y, por un instante, pensé que bajo un sistema monetario basado en el oro y plata, una provisión legal así ayudaría a limitar las ansias expansionistas del estado. Lamentablemente, no es el caso.

La independencia que lleva a la libertad.

Esta semana pusimos también a la venta un Hidalgo de 10 pesos de oro de México. En esta ocasion quise investigar el origen del nombre de la moneda y descubrí que se trataba de Miguel Hidalgo, quien lideró la primera parte del movimiento independentista de México y es considerado allí como el padre de la patria.

Al escribir sobre esta moneda, pensé en que la independencia de México ha sido y sigue siendo el tema central de sus monedas de inversión. Desde las monedas de 50 pesos mexicanos llamadas “Centenarios”, que conmemoraban los 100 años de este hito, hasta las actuales monedas de la serie Libertad, todas ellas comparten en su anverso la imagen de la diosa Victoria alada sobre el monumento del Ángel de la Independencia en la Ciudad de México.

Anverso de la moneda de 1 onza de oro de México Libertad

Creo que el mensaje que se quería transmitir con las monedas de los Estado Unidos y las de México era el mismo. Se trata en ambos casos de naciones que surgieron liberándose del control de las monarquías europeas y que acuñaron monedas incluyendo en sus diseños alguna figura evocadora de cómo obtuvieron su libertad.

“El precio de la libertad es la vigilancia eterna”.

La frase es de John Philpot Curran y me genera una profunda emoción. Me recuerda un poco a como en algunas historias de superhéroes alguien le apunta al protagonista que su poder tiene un coste, como cuando el Tio Ben le dice a Spiderman que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. También en la saga Star Wars, aquellos con mayor sensibilidad hacia la Fuerza sufren la constante tentación de su reverso oscuro. ¡Por cierto que estas historias me han servido mejor para hablar con mis hijos de libertad que citarles a John Philpot Curran!

En cualquier caso, en relación a esto se cuenta que al finalizar la sesión constitutiva de los Estados Unidos en 1787, alguien le preguntó a Benjamin Franklin qué tipo de gobierno habían creado para el país, a lo que él respondió: “Una república”, para luego agregar: “Si pueden conservarla”.

Sin entrar aquí en el debate sobre qué forma de gobierno o qué tipo de gobernante brinda un mayor grado de libertad a sus ciudadanos, parece cierto que lo uno o lo otro en forma alguna garantizan suficientemente una libertad duradera.

El dinero que manejamos puede esclavizarnos.

Para mí es evidente que el control que los gobiernos ejercen sobre los sistemas monetarios fiat, donde no hay restricciones para imprimir más unidades monetarias, lo cual a su vez les permite incurrir en mayor deuda y llevar a cabo políticas fiscales cada vez más expansivas, nos lleva a mayores niveles de inflación de forma estructural e inexorable.

También tengo claro que la pérdida de poder adquisitivo que experimentamos debido a la inflación, que tiene su origen precisamente en esa impresion descontrolada, y no en cualesquiera otras explicaciones peregrinas que nos dan, es un mecanismo perverso y sigiloso que roba el poder adquisitivo de nuestros ahorros.

Además, la persecución del efectivo y el advenimiento de las Monedas Digitales de los Bancos Centrales o CBDC (Central Bank Digital Currencies) parecen buscar otorgar a nuestros gobernantes niveles de control hasta ahora solo vistos en las películas más terriblemente distópicas.

El oro como baluarte de la libertad individual.

El oro no puede ser devaluado a voluntad por un gobernante, ni bloqueado o confiscado con un simple clic de ratón, como sucede con los activos depositados en entidades bancarias. Además, el oro no puede quebrar, a diferencia de las empresas emisoras de activos financieros o los mismísimos estados emisores de moneda fiat.

El oro nos ayuda en nuestra obligación de permanecer vigilantes al respecto de nuestra libertad. Y algunas monedas de oro nos lo recuerdan a gritos.

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