5 de junio de 2023 El oro de mi abuelo y la traición del Bde

El oro de mi abuelo y la traición del BdE

Mi abuelo Manolo falleció cuando yo tenía 9 años a causa de un ataque al corazón mientras trabajaba en el terreno que compró después de jubilarse. Siempre llevaba caramelos en los bolsillos para regalárnoslos a sus nietos. Nunca imaginé que encontraríamos su oro y descubriríamos que el Banco de España lo había traicionado.

Un duro, cinco pesetas, tres céntimos:

Cuando mi abuelo murió, mi padre trajo a casa algunos de sus objetos personales. Uno de ellos era su viejo sable del ejército que siempre me llamó la atención. También encontramos una caja con varios papeles, viejos documentos de identidad, unas tijeras de peluquero y un peine con cuchilla que solía usar para cortarse el pelo, y otras cosas que no puedo recordar con claridad. Sin embargo, recuerdo que dentro de la caja también había tres billetes antiguos: uno de 50 pesetas de 1906 y dos de 1925, uno de 1.000 pesetas y otro de 100 pesetas.

Para los más jóvenes y como recordatorio para aquellos que lo olvidaron, cuando el euro se introdujo en 2002, se estableció que 1 euro equivalía a 166,386 pesetas. Esto significa que 1.000 pesetas eran 6,01 €, 100 pesetas eran 60 céntimos de euro, 10 pesetas eran 6 céntimos y 5 pesetas (un duro) eran 3 céntimos.

En total, los billetes de mi abuelo sumaban 1.150 pesetas, equivalentes a 6,91 €. Sin embargo, el Banco de España solo aceptaba el canje de pesetas emitidas después de 1996. Por 6,91 €, casi no tenía sentido intentar cambiarlos.

¿Cuanto valen 1.150 pesetas?

El oro de mi abuelo y la traición del BdE

Durante mucho tiempo, no le presté mucha atención a los billetes. Sin embargo, hace algunos años le pedí a mi padre que me los mostrara nuevamente para averiguar si tenían algún valor. Tomé algunas fotos y las envié a mi amigo Álvaro, un numismático especializado en monedas. Álvaro consultó y me respondió que solo podríamos obtener su valor nominal por dos de los billetes, y que podríamos vender uno de ellos por alrededor de 40 €.

Por 40 € y pico, preferimos guardarlos como recuerdo. Y como recuerdo, son realmente extraordinarios si uno se percata de lo siguiente. En todos los billetes de mi abuelo se puede leer: “El Banco de España pagará al portador X pesetas”.

Nací en 1981 y utilicé la peseta hasta que fue reemplazada por el euro. Durante ese tiempo, conviví con dos emisiones de billetes y ninguno de ellos tenía esa promesa de pago escrita.

¿Qué significaba, por tanto, esa promesa de pago? ¿Acaso no eran ya esos billetes pesetas? ¿Cómo podría el Banco de España pagar las pesetas con… pesetas?

La promesa rota del Banco de España:

La explicación es sencilla. Esos billetes datan de una época en la que el oro y la plata eran considerados dinero, y los billetes eran en realidad un pagaré emitido por el Banco de España, que actuaba como custodio del dinero de los ciudadanos y facilitaba los pagos

Resulta que cuando la peseta se introdujo en 1868, y hasta 1931, la moneda de una peseta contenía 5 gramos de plata de ley de 835 milésimas, mientras que la moneda de 100 pesetas contenía 32,25 gramos de oro de ley de 900 milésimas. En otras palabras, una peseta equivalía a 4,175 g de plata fina y a 0,29 g de oro fino. Esto significa que un gramo de oro equivalía a 14,38 g de plata, lo que resulta en una relación de plata/oro de 14,38 a 1.

Supongo que mi abuelo confiaba en el Banco de España y pensaba que era más conveniente guardar su dinero, su oro y su plata, en forma de billetes. En algún momento, cuando era joven, debió considerar esas 1.150 pesetas como un pequeño tesoro, los ahorros de la familia, un colchón para imprevistos.

Esos billetes eran el oro y la plata de mi abuelo. Si hubia guardado esa misma cantidad de dinero en monedas de plata que hubieran llegado hasta nuestros días, hoy tendríamos un total de 4.801,35 g de plata fina. En el caso de las monedas de oro, tendríamos 333,7875 g de oro fino. También habría valido con que el Banco de España hubiera mantenido su promesa…

Estoy escribiendo esto en sábado, con los mercados de materias primas cerrados desde ayer. Hoy, el precio del oro es de 58,75 € por gramo y la plata se cotiza a 0,708 € por gramo. El precio de ambos metales fluctúa de manera independiente y la relación plata/oro es actualmente de 82,95 a 1. Por lo tanto, esas 1.150 pesetas equivaldrían hoy a 3.399,28 € si fueran de plata, o a 19.610,01 € si fueran de oro.

Comparando esto con los 6,91 € del año 2002, cuando el poder adquisitivo era mucho mayor, cualquier cálculo sobre cuánto poder adquisitivo han perdido las pesetas y los euros resulta grotesco.

Hoy en día, el euro no está respaldado por oro, plata ni ningún otro activo de valor. El Banco Central Europeo establece que su mandato es mantener la inflación por debajo del 2% anualmente, pero incluso con las mediciones oficiales de inflación, esto no se cumple. Nos piden que confiemos en el sistema monetario y bancario, aunque nuestros ahorros no estén respaldados por nada tangible.

No nos ha llegado el oro, pero si el mensaje:

Afortunadamente, mi abuelo Manolo me dejó un legado valioso. Esos pagarés del Banco de España por 1.150 pesetas, que el propio Banco de España no cambiaría por 6,91 € y que podrían valer alrededor de 40 €, en realidad representan 333,7875 g de oro que le fueron arrebatados a mi abuelo. Gracias a esos billetes, he aprendido a desconfiar del sistema monetario y bancario, y a comprender cómo el oro y la plata protegen contra la inflación.

Gracias de todo corazón, abuelo, donde quiera que estés, por esta lección póstuma… ¡y por los caramelos!

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